El cobre y el fósforo forman este compuesto que es soluble en el cobre hasta 1.2% a 705ºC y 0.5% a 200ºC, y constituye un eutéctico de 8.2% de fósforo.
En los cobres desoxidados, el exceso de fósforo forma este compuesto que se presenta en forma de pequeñas partículas de tonalidad azulada, que se sitúan en las regiones interdendríticas y en los bordes de grano. Son partículas duras y frágiles que originan un endurecimiento del metal.
Se encuentra también en los cuprofósforos y en los bronces fosforosos en forma de partículas de tonalidad clara.